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LA DELGADA LÍNEA ROJA

La abstracción mata la comunicación. 

Así que en este post pretendo ser concreta, clara e ir directamente al grano. 

Somos optometristas y nuestras competencias están en el marco de la prevención, detección y tratamiento de la visión. Y cuando hablo de la visión hablo en el sentido extenso de la palabra. 

Visión es la acción de decodificar, interpretar y elaborar una respuesta ante la luz que entra a través de nuestra pupila impactando directamente a nuestra retina. 

La visión no está en los ojos. Los ojos son meros receptores gobernados por infinidad de mecanismos neurofisiológicos que son los que dicen cuanto se tiene que mover un músculo, cuanto se tiene que abombar el cristalino etc… Es de perogrullo decir que si no hay salud en el órgano receptor, el primer paso del procesamiento visual está limitado. Por lo que la salud ocular es imprescindible para la visión. 

¿Por qué no enfoca un ojo que está sano? ¿Porque no funciona un sistema de enfoque que debería funcionar y no lo hace? ¿Quién ha dejado de mandar aquí? ¿Por qué ha dejado de mandar? ¿Te lo has preguntado alguna vez?

En nuestra profesión hay muchas preguntas que no hacemos. Y asumimos dogmas tan antiguos y tan poco revisados por la ciencia que se perpetúan por que nadie los revisa.Y si no hay cuestionamiento de lo que ya sabemos no hay avance. 

La dislexia, el TDA con H o sin H, la discalculia, disgrafía o cualquier otro tipo de procesamiento no normotípico es un tema de gran controversia en el mundo optométrico.  

Alguien lanzó al aire la premisa: los optometristas comportamentales tratan la dislexia y no hay evidencia de que la dislexia tenga un origen visual. Ale! a rodar la información. Y como está en nuestro ADN no cuestionar nada, nos lo tragamos con patatas y encima lo difundimos. En esa frase hay una verdad y una mentira. Verdad que la dislexia no tiene una causa visual, mentira que los optometristas la tratemos. Pero qué pasa… que lo difundimos como verdad. Esto es la manera más sencilla de tergiversar la información. Y siempre hay alguien que dice: yo lo vi, yo oí cómo decía que le iban a quitar la dislexia… y esto es como el perrito de Ricky Martin. (os acordais?)

La dislexia, no tiene tratamiento conocido a estás alturas de nuestra existencia. Y no creo tampoco que lo tenga ni que deba tenerlo porque simplemente las personas con dislexia piensan diferente. No mal. Diferente. Otra cosa es que no encajen en cómo está diseñado el sistema escolar. 

Los optometristas trabajamos con pacientes con dislexia, claro que sí! Pobrecitos si no lo hiciéramos. Eso sería excluirlos  por estar diagnosticados de dislexia no? Trabajamos con ellos igual que trabajamos con pacientes que tienen síndrome de Down, TEA, o que tienen un problema auditivo o tienen una pierna rota. Los optometristas trabajamos la visión. Y las personas que tienen problemas de visión, tienen el pelo rubio o moreno, dislexia o no, son de España o de Francia… Esto no es lo que marca si hacemos terapia o no. Lo que hace que propongamos un programa de terapia es una extensa evaluación binocular y/o de percepción visual que nos lleva al diagnóstico y a la propuesta de tratamiento. 

Y esta línea roja no se atraviesa. Quien proponga tratamientos para la dislexia probablemente se equivoca. Porque la dislexia no tiene tratamiento. 

Pero cuando pasan estas cosas no sirve escribir un blog, lamentarse o quejarse. Hay que analizar porque esta información fluye así. 

Yo tengo una teoría, no validada por su puesto, pero fruto de 20 años de trabajo. Son patrones que se repiten. 

A veces las familias creen que se ha solucionado la dislexia y dicen: el optometrista le quitó la dislexia a mi hijo. Y lo hacen con toda su buena voluntad y lo hacen de corazón. Pero lo que realmente puede haber ocurrido es una de estas dos opciones:

La primera: el niño gracias a la terapia visual  mejora sus habilidades visuales que le sirven como estrategia para compensar las dificultades que aporta la dislexia en su día a día escolar. Eso hace que haya menos síntomas y puede parecer que no hay dislexia o que está más floja. (esto de floja es lo que dicen las familias). La dislexia sigue estando salvo que ahora el niño tiene más recursos, nada más. Si mirais los recursos que usan los psicólogos para trabajar con niños con dislexia son todos actividades para mejorar: discriminación visual, memoria visual, giros espaciales… 

La segunda: el niño no tenía dislexia (y cuando digo dislexia digo TDAH o cualquier otro problema de aprendizaje). Había un mal diagnóstico porque no se cumplió el primer paso antes de hacer el diagnóstico. Según dice el DSM-5: se diagnosticará siempre que no haya presencia de alteraciones sensoriales. (visuales, auditivas, motoras). Así que como no era dislexia, cuando solucionamos los problemas visuales el niño está funcionando con eficacia y “parece” que hemos quitado la dislexia. No se ha quitado nada porque no había nada que quitar. 

Y esta es una delgada línea roja que debemos cuidar con mimo y no atravesar. Hay otras pero este post ya ha quedado muy muy largo. 

Por ejemplo, otra linea roja es la patología. Debemos o no hacer pruebas diagnósticas de patología ocular? Retinografía, OCT, biometría… 

Esto da para “La delgada linea roja II”. Próximamamente.

Venga… que opinas de todo esto? ¿Qué sientes cuando oyes a otros compañeros o por redes tergiversando la información sobre los problemas de aprendizaje? ¿Cómo podríamos dar mejor información, para que esas informaciones falsas dejen de circular? 

Te leo!

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8 comentarios

  1. Hola compañera!! Te suscribo al 1000×100 y quedo esperando la 2a parte jejejee
    Abrazos optométricos que solucionan problemas de visión y no se meten en berenjenales que no tocan

  2. Creo que sí tenemos que hacer pruebas de salud ocular porque como bien dices esto es lo primero… tras ver que el ojo está sano… y si no lo esta por supuesto derivar al oftalmologo. Cuando ya sabemos que hay salud podemos evaluar la función que esto sí es lo nuestro.
    A mí me gusta usar la frase de la mochila. Si un niño viene con un problema de dilexia, etc… pero que también tiene problema visual (y esto pasa mucho será porque los ojos «nos muestran» estructura cerebral?) …
    Les digo que estan cargando con una mochila de unos quilos y que cuando mejore el sistema visual se irá más ligero y le costará menos las tareas visuales … Que son muchas.
    Hace años que comunico, explico… y con los años hemos conseguido trabajar conjuntamente con centros de aprendizaje donde hay logopeda, psicologo… es lo mejor porque el niño cuando ya viene remitido es más fácil quedarnos en nuestra casilla, en nuestro cajón…
    Comunicación, comunicación, hablar y hablar de lo que hacemos de lo que hacen, conocer a compañeros y compañeros de otras profesiones que comparten el superproceso de aprendizaje que nuuuuuunca termina del todo…😄😄
    Muchas gracias Gloria por todo por lo que haces y te dedicas… te leemos… GRACIAS

    1. Gracias por compartir Sara. Que útiles las metáforas para explicar a las familias los hallazgos y gracias por compartir la tuya. Un abrazo!

  3. Hola Gloria: en primer lugar te quiero felicitar por el blog. Te leo con frecuencia y es de las cosas en redes que busco porque me aportan positivamente,

    En segundo lugar, estoy de acuerdo con la » delgada línea roja». Esa misma línea roja se ha traspasado en numerosas formaciones que se han realizado ( y a las que años atrás asistí) dentro de la asociación de la optometría comportamental en España.

    En tercer lugar. las familias pueden mal interpretar, es posible; aunque esa incorrecta interpretación no es equívoca cuando te detallan los procedimientos que le han realizado a un niño o bien cuando te presentan un informe. O cuando dicha información le llega a otro profesional que no es óptico-optometrista,

    En cuarto lugar, me alegro muchísimo que no se adopte en este texto la palabra » comportamental»
    ( si no me equivoco) ya que bajo ese paraguas se han justificado ( y se siguen justificando) intervenciones con técnicas sin evidencia probada, ya no hablemos de revisiones que las refutan.

    Así que, a pesar de apreciarte y tenerte un enorme respeto por la gran labor que haces, deberíamos ser un poco más autocríticos ( empiezo por mí misma) y no «echar la culpa al otro».

    Me alegro que después de unos años se empiece a conocer lo qué son los trastornos del neurodesarrollo; lo que debemos y no debemos hacer. La Optometría tiene demasiado campo de actuación cómo para no tener que » meternos» en el campo de otros profesionales y en cambio, no lo estamos viendo.

    Mi conclusión es la misma que la que expuse en una historia de instagram ( creo que la has visto), en la que tuve que expresarme por los mensajes recibidos por quiénes no aceptan que no llevan razón, tienen miles de seguidores y justifican que quiénes «no aplaudimos» ciertas informaciones ( e intervenciones sin evidencia) que les llegan a las familias somos quiénes creamos controversia y dañamos a la profesión. ( cuando deberían pensar si es al contrario) Y como dije, pienso que el ser humano es bueno por naturaleza, aunque a veces se equivoque, es bueno por naturaleza. Y ello nos sirve para aprender.

    Espero que mis palabras no te las tomes de forma negativa. En mi opinión nuestra obligación como optometrias ( sin calificativos), es que todos los niños ( normotípicos o no; aboslutamente todos desde edades tempranas) tengan la oportunidad de ser evaluados por un optometrista de forma completa. Que la visión sea descartada en su conjunto ( de la mano de los oftalmólogos) y en plena comunicación con otros profesionales encargados de diagnósticos e intervenciones que no nos corresponden a nosotros.. Y ahí, creo que todos estamos de acuerdo. La Optometría es una ciencia, la terapia visual va teniendo más evidencia en determinadas áreas y….. Nos queda mucho trabajo por hacer !!!

    Sin más, de nuevo gracias por tu blog.
    Recibe un fuerte abrazo. Mercedes.

    1. Gracias por compartir tu opinión Mercedes. Hablar sobre las controversias y las lineas rojas entre compañeros siempre es positivo y convierte lo abstracto en concreto. Siempre hay muchas maneras de pensar y diferentes filosofías que tienen cabida en una profesión, en la nuestra y en cualquiera. Yo siempre he trabajado bajo la filosofía comportamental que para mi es entender el sentido dinámico de la visión y su asociación con los demás sistemas y enfocar todo desde ahí. Lo demás es información tergiversada como digo en el blog. Las técnicas al final son las mismas, lo que cambia es el enfoque. Y como tu dices, lo mejor: la ciencia avanza y gracias a ella la terapia visual también, dando evidencia a lo que no la tenía y así crecemos y podemos ayudar mejor a nuestros pacientes. Un abrazo!

  4. Gloria, comparto lo que escribes y das en el clavo, Se «tergiversa» el mensaje.

    Por suerte, cada vez somos más, aunque seamos pocos, los que compartimos el mismo paraguas de acompañar a nuestros pacientes . Los profesionales con los que colaboramos, lo saben, lo reconocen y nos necesitan como parte de la red sanitaria que apoya a favorecer la salud de las personas. Nosotros, como optometristas, cuidamos la SALUD VISUAL (como bien dices, en MAYÚSCULAS y en el sentido más integral de la palabra). Pues a día de hoy, seguir pensando en VISIÓN como OJOS me parece demasiado reduccionista, poco inteligente y adaptado al medio que nos rodea.
    Un abrazo!

    1. Gracias por compartir Laura. Que importante es las relaciones interprofesionales y comunicarnos entre todos los profesionales que trabajan con un paciente. Miro hacia atrás y los optometristas que trabajamos en terapia visual llevamos años creando redes multidisciplinares y nos llevamos muy bien con ellos. Como tu dices, ellos lo saben, lo reconocen y es muy fácil colaborar. Y creo que en esto ha tenido mucho que ver la filosofía comportamental que siempre ha abogado por este modelo de comunicación entre profesionales. Un abrazo!!

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